Hace tanto que no te busco entre tus libros, que no navego en tus historias... Tanto que casi ni recuerdo aquellas tardes llenas de ti, de tus anécdotas, de tu sabiduría. Tardes de radio con tu voz, tu lucha; el maldito tabaco. Porque por ti devoro cada palabra que sepa a Egipto. Porque tus novelas me evaden del mundo. Me esbozan sonrisas. Porque siempre viviré con la pena de nunca haberte conocido. Porque cuando te fuiste sentí un vacío en mi alma, que ningún escritor ha llenado. Porque eras especial. Porque siempre anhelaré una firma tuya en alguna de tus páginas. Porque te echo de menos sin haberte nunca echado de más. Una nota en mi agenda me ha recordado que hace ya 5 años que nos dejaste... Y tu recuerdo lleva todo el día persiguiéndome , como haciendome culpable por recordarte precisamente hoy, sólo hoy... Como si sólo fueras una fecha...Como si no fueras aquel que me dio tanto sin cruzar una palabra...
Perdoname, Terenci...hacía tanto que no te pensaba...
...De todo lo que callo y no debo callar, de todo lo que digo y debería callarme... De lo que un día obvié, de lo que aún me acompaña... De lo que escaparé, de lo que me apresa... Del pasotismo, de la indiferencia... De la pérdida de la inocencia y otras enfermedades... De ti, de mí, de todos nosotros... De las voces que en silencio delatan tu secreto...
"..Porque a veces me da igual que te vayas o no. Sólo quiero dejar de ahogarme en el silencio de mi cuarto. Mientras todo corre fuera más rapido que la luz. Mientras agacho la mirada y sueño entre canciones. Mientras pienso en todo, aunque, a veces, sólo piense en mí.
Porque siempre acabo clavando mis dedos en la madera una y otra vez, intentando borrar ese oscuro pensamiento, porque, después de todo... ¿qué haríamos sin ti?"
Hacía mucho tiempo que no hacía uso de este recurso que todo buen blogger aprovecha frente a tiempos de poca inspiración, cuando la pantalla en blanco no termina de encajar las palabras y tu cabeza anda más pa'lla que pa'ca.
Pero, es que, esta vez, no es que tenga poca inspiración, es que quería compartir con vosotros mi último descubrimiento musical. Quizá algunos lo conozcais, pero, yo lo descubrí ayer gracias a mi hermano. Se trata de Stone Sour, el otro grupo de Corey Taylor. Y digo bien "el otro", porque Corey es también el cantante de Slipknot.
Lo cierto es que los berridos que suele soltar por su boquita en los temas de Slipknot aquí desaparecen (salvo alguno esporádico), dando paso a una voz que a mí me ha sorprendido gratamente por su belleza. Parece mentira que sean la misma persona.
El grupo cuenta con cuatro discos editados, aunque no ha sido hasta 2007 con "Come what (ever) may" cuando han pegado fuerte aquí, al otro lado del Atlántico. El estilo es rock melódico, muy grunge... Bueno, que lo digan los entendidos; yo os dejo el video de Through Glass y ya me contaréis. A mí me gusta mucho :-)
Qué difícil es irse a dormir sin guerras de almohadas. Sin marcar en el llamador de papel el itinerario del día siguiente, sin que se metan contigo por ser tan friki.
Qué difícil es no apagar las luces entre risas; poner el despertador a una hora para luego levantarnos a otra totalmente diferente.
Qué difícil es despertar a solas, sin nadie al lado a quien dar los buenos días. Sin que te dé la mano para dormir.
Qué difícil es no montar en kiwi, pelearnos por la radio. Si llamador o música, si los 40 o Cadena Dial... "Por favor...amistades peligrosas..."
Más difícil, creo yo, es recorrer el Parque Maria Luisa lloviendo a mares, montadas en un cochecito de pedales y conseguir sobrevivir...
Por cierto...hay que ver lo caro que está el romero en Sevilla ¿eh? =p ¿Y el porculo que daba la de la guitarra?
Echo de menos intercambiarnos la ropa, que se vaya la luz del baño, la central nuclear de la cocina, la ensalada de acólitos, los ratos de espera en la calle, aquella chicotá de San Esteban en la Cuesta del Rosario, nuestras frikadas, nuestras bromas...te echo de menos.
Qué larga se hizo la espera, que corta la semana, qué intenso teneros cerca. Qué de cosas se quedan en mi memoria, con la Esperanza de volver a unirnos pronto.
...Porque una semana con vosotras, contigo, no entiende de agobios, ni de malos rollos... Porque ya no me acuerdo de lo que tenía que recordar, de lo que pensaba decir; porque todo me da igual después de semanas como esta.
Gracias Peke & Family, Gracias Petra, Gracias Xurry, Gracias Alvarito, Estrella & Cía por una semana perfecta.
Como perfecto va a ser todo a partir de ahora porque, recordad pequeñas, que ser grande es una actitud =p
Super resumen del viaje y (próximamente) el éxito de las Xupisxonis "Mi vaca Pipi" en Xurryrisa
Desde los 8 años. No sabía muchas cosas en aquel 1995, pero, había algo que tenía muy claro: quería ser periodista. Mi vida giraba en torno a ello. Casi llegó a convertirse en una obsesión. Recuerdo a mi abuela Constancia siempre con su transistor pegado a la oreja. Mi madre no sería mi madre sin sus cascos escuchando la SER.
Yo escuchaba la radio a todas horas; soñaba con, algún día, ponerme al frente de un micrófono y hablar, contar, informar... Solía grabar mis propios programas con un viejo casete. Deportes, música, lo que fuera. La radio...yo quería estar en la radio.
Pasaba mis horas escuchando a De la Morena, Paco, Alcalá, Manolo, Santi, Oliveros, Bustillo, Pepe, María, Gemma... Tantos y tantos nombres que ocupaban mis días, mis aspiraciones, mis sueños. Lo tenía claro.
Poco a poco fui coqueteando también con el "periodismo" escrito; aquel 'Diario Pascual', donde resumía las noticias relevantes de mi familia (podeis reiros); aquellos relatos, aquellos artículos del 'Aceituneros Altivos'...Todo el mundo lo sabía. Todos me identificaban con ello. Me animaban. Algunos, incluso creían en mí.
Recuerdo con especial cariño las notas finales de 2º de la ESO (antiguo octavo de EGB). No tenía más de 13 años. Mi tutora, profesora de Francés, Maribel, escribió una pequeña nota al final de las calificaciones: "(...) Cuando te escuche por un micrófono diré: esa fue una de mis mejores alumnas"
Mi pasión iba creciendo. Estaba segura de haber encontrado mi vocación. Cada día más. Sólo pensaba en conseguirlo. Uno de mis recuerdos más bonitos es la carta que me enviaron desde la redacción de Deportes de la Cadena SER. Eran mis ídolos. Yo les había mandado una carta explicandoles mi pasión, mis intenciones, y adjuntaba, además, un guión de radio de uno de esos programas que yo hacía en la soledad de mi cuarto. Su respuesta fue para mí algo indescriptible.
Toda mi familia sabía lo que quería. Todos mis amigos eran conscientes de ello. Profesores, compañeros... María quería ser periodista.
Con 'Abierto al amanecer' llegó otro precioso momento que recordar. Un pequeño programa que tuvimos que grabar en Comunicación Audiovisual en 1º de Bachillerato. Un programa lleno de humor y buen rollo. Nervios. De alguna manera tenía que demostrarme a mí misma que podía. Era una tontería, un programa corto delante de la clase. Pero, para mí era de suma importancia.
La gran noticia llegó en 2005. Después de algún que otro problemilla (la reclamación en la nota de Latín de selectividad), había sido admitida en periodismo. Universidad Rey Juan carlos. El primer paso del sueño estaba dado.
Curiosamente, ha sido en la universidad donde he tenido dudas sobre mi vocación. Raro ¿no?
Pero, a veces, entre momentos de duda, surge otro de esos instantes mágicos que te hace continuar. Que te obliga a abrir el cajón desastre de los recuerdos, y rescatar del polvo aquella carta de la Ser, aquellos guiones de radio, aquel 'Diario Pascual', aquella nota de Maribel...
Son esas palabras que te activan los latidos y la ilusión, las palabras de Mario ayer en ese estudio de radio de la URJC. No sé si llegaré. Pero, que te digan que puedes llegar, que vales para esto, te da unas fuerzas tremendas para no olvidar por qué estoy aquí. Por qué y por quién estoy en 3º de Periodismo.
Sirva esta entrada para recordarme a mí misma todo esto, en esos momentos en los que me olvido de por qué quiero dedicarme al periodismo ;-)
Qué tengais una feliz Semana Santa. Sevilla me espera...nos vemos a la vuelta!!!
Un día despiertas, a la misma hora de todas las mañanas, misma cama, misma casa, la misma luz entra a través de los agujeros dela misma persiana. El mismo asqueante sonido de la alarma del mismo móvil que ayer y la misma desgana por tener que ir a la Universidad; mismos muebles. Hasta tú misma pareces seguir igual...Todo parece similar que el día anterior, y que tantos otros despertares. Sin cambios.
Post dedicado a Isa,que últimamente sabe mucho de estas tonterías de sonreir sin saber por qué y demás estados propios del desequilibrio mental que nos caracteriza :-D
Hace algunos años,concretamente en 1994, y según relata el propio Antonio, se filtró una letra en la que este grandísimo coplero que tuvo Cái, le cantaba a otro grande, Don Antonio Martín, y no precisamente sacando a relucir las virtudes de este. La letra no fue cantada en el Gran teatro Falla, pero, fue, incluso, publicada en el Diario de Cádiz; armando un enorme revuelo entre los aficionados y abriendo el camino de la rivalidad entre ambos.
Don Antonio (el Martín, claro ;-) ) fue merecidamente nombrado pregonero del carnaval en 1997, año en que sacaba la fantástica comparsa "Los Buscavidas". Por su parte, Antoñito Martínez Ares, el Niño, llevaba al Falla una locomotora "made in Cádiz" con Puertas de Tierra incluídas. "El Vapor" era su nombre, y quiso don Carnal alinear los planetas y poner en bandeja las condiciones necesarias para comenzar un capítulo más en la historia de la emocionante "rivalidad" (ya sabrán los entendidos, los "enteraos" y los aficionados, que, en el Carnaval de Cádiz, las rivalidades aparecen de la nada envueltas en invenciones y a los gatos se les encuentran muchos pies a base de rumores) entre tan grandes autores de comparsas.
Por un lado un pregonero, por otro, un joven (con varios premios a sus espaldas ya) que sabía perfectamente que una letra al pregonero de turno(sobre todo si se trata de un ilustre carnavalero) suele hacer las delicias del jurado en forma de puntitos. A esto hay que añadirle que cuando Ares escribe, borda de genialidad la fiesta.
El joven dio a luz una letra que no dejó indiferente a ninguno. Preciosa, elegante, y, sobre todo, quitandole hierro al asunto de la rivalidad famosa. Yo, martinista confesa de las de misa diaria, no diré que fue un oportunista, pero hay gente que lo piensa. El caso es que, razones aparte, la letra no le sirvió a Ares para llevarse el primero; porque el primero se lo llevo Don Antonio (y no por ser pregonero, que Los Buscavidas era mucha comparsa). Tuvo que conformarse con un más que digno segundo premio, con el cariño del público que crecía día a día y con el calor de sus derrotistas envidiosos (sí, Ares también tenía). Si llegados a este punto de la historia, os da pena que Ares no ganara ese año, no preocuparse, que al año siguiente se comió a todo el mundo...pero, eso ya lo contaré otro día, que Los Piratas dan para mucho y más.
Volvamos al año 2008. Un Carnaval que nada tiene que ver, o esa es mi sensación, con el de hace once años. Será que el fanatismo ha poseído a la mayoría, cerrándoles los oídos para escuchar al resto de grupos; será que la rivalidad ha alienado a los aficionados; o será que yo en el 97 era más inocente. Sea lo que sea, en este Carnaval 2008, los papeles han cambiado. El pregonero es Antonio Martínez Ares. Aquel del Vapor, y de tantas otras perlas, aquel que dejó coja la modalidad diciendo que no escribía más después de su Calle de la Mar en 2003. Aquel, que siempre será el que enganchó a muchos a esta modalidad de "poetas" (entre comillas, quien quiera que las quite).
Martín, por su parte, trae al Templo de Los Ladrillos Coloraos una especie de remake de la Banda del Sargento Pimienta (Sargent's Pepper Lonely hearts club Band para los que sepan idiomas) de los Beatles, pero al estilo carnavalesco. Toda la peña que aparecía en la portada de aquel mítico disco, se han convertido ahora en autores y personajes (y algunos personajillos ;-)) del mundo del carnaval gaditano. Se llaman los Héroes del 3x4. (Un inciso...llevo unos días pensando en que no deja de ser curioso, que sea Don Antonio el que haga un homenaje al resto...cosas mías...).
Como ocurriera hace años, pero exactamente al revés, La Comparsa de Martín le dedica un pasodoble al pregonero 2008. Letra que ha provocado varias cosas: -Que tengan que reforzar los cimientos del Falla porque casi se cae. -Que todo el mundo recuerde aquel pasodoble del Vapor y empiecen el inevitable debate del oportunismo, la falsedad y demás pamplinas propias de esos que tanto se aburren. - Y que yo suelte dos lagrimones al escucharlo, y rápidamente me ponga en marcha para enviarles el audio a mis compañeros de locura carnavalesca que, como es lógico, fliparon (aristas, ellos, of course).
El caso es que me he enrollado muchísimo para acabar poniendoos el video de los dos pasodobles, pero es que, mañana tengo dos exámenes, y, como bien dije un día por aquí, y perfectamente copia (como siempre) Sandra en su blog, cualquier cosa, menos estudiar, vale. (Sandra, es broma,tu sabe :P) Aquí están estas dos pedazo de letras. Disfrutadlas, no sin antes dejar MUY CLARO que si alguien se ha sentido ofendido por mi particular forma de ver la historia de estos dos pasodobles, que abra un blog y me critique, porque, como todo el mundo sabe, cada uno en su blog escribe lo que le da la gana ;-)
Mañana rumbo a Sevilla, mi Sevilla :D, hasta el día 5. Que esta noche sea especial para todos vosotros, y que el 2008 os traiga felices momentos. Y sed buenos, que los Reyes lo ven todo :P
Quién nos iba a decir a mí y a mi ausencia de constancia que este día llegaría. El día en el que mi pequeño rincón de desahogos cumplía un añito. Durante estos 365 días, el pobre ha sufrido muchos cambios. Tanto de forma como de fondo; pero, lo cierto es que, siempre (y esta es de las pocas cosas que me atrevo hoy en día a afirmar con certeza), siempre, siempre fue el lugar por el que obligatoriamente tenía que pasar cuando algo me obstruía los pensamientos. Cuando tenía algo que decir. Cuando necesitaba desahogarme. Aquel lugar en el que conseguía despejarme; aquel que calmaba mis llantos y apaciguaba mis nervios. Y que seguirá haciéndolo. Yo y mi egocentrismo hemos llenado este blog de entradas que hablan de mi (más o menos, el 90%). Y para nosotros es un honor que un blog que hable de mí tenga más de 1400 visitas. Gracias =P Espero haber conseguido mi objetivo. Espero que de verdad alguien haya llegado a disfrutar de mi rincón, tanto como yo he disfrutado escribiendo.
Tengo que escribir. Eso está claro. ¿De qué? eso ya es otro tema. Pero, tengo que escribir. Me niego a aceptar que sólo sé escribir cuando algo relevante ocurre en mi vida. Cuando algo me entristece; cuando algo me amarga. Tengo que escribir... Quizá de mi recién estrenada vida de veinteañera...aquella que perdí, aquella que no viví...aquella que he decidido disfrutar ahora... Quizá de los años que quedan...aquellos que pensé que no llegarían, aquellos que pensé que había vendido por una mentira que me creí... Quizá estaría bien escribir de lo que he conseguido hasta ahora, de lo que pretendo, de lo que me importa... O de lo que me da igual...Escribir de todas esas cosas a las que no doy importancia, cuando quizá la tienen, cuando se la dan sin que la tenga... De las que no la tienen y se la doy: de las que yo me invento, de mis paranoias, de mis desvaríos... De todas esas cosas que llenan mis días de absurdas vueltas. De todos los laberintos sin salida que me empeño en dibujar, para, simplemente, tener una tarea que llene mis aburridas horas...Horas en blanco, que se volvieron así desde que...Desde que se volvieron...(mejor no dar explicaciones) ...Quizá la mejor opción es escribir una entrada como esta, fruto de una noche de juerga y alcohol inesperada, en la que nada de lo que ha pasado se veía venir. Una entrada en la que no digo nada, pero que me echa un cable para no aguantar mañana a la Xurry diciendo que actualice.
...Qué tontería, ¿verdad?...Pues así estamos......viviendo de tontería en tontería...que ya tocaba :P
"No importa cuánto te lastime algo; a veces, dejarlo atrás es aún más doloroso"
Esta es de esas frases que te crees porque te conviene. Porque, aún sabiendo que no puedes dar más de sí, mantienes cosas en tu vida que te hacen daño, y es muy fácil ponerla como excusa. Es muy fácil creertela. Como esa que reza"merece la pena cada momento malo, sólo por un rato bueno". Como tantas y tantas frases que pasan a ser las premisas que mueven tus días. Sin saber cómo ni por qué, acabas dentro de un remolino que no deja de girar y del que olvidaste el camino de salida. Repitiendo una y otra vez las mismas tonterías; aferrándote a algo que, en realidad, sabes que te está consumiendo. A veces, consigues darte cuenta por ti misma de que tienes que salir de ahí; otras, es un hecho inesperado en forma de gota que colma el vaso el que te abre los ojos de manera desgarradora. Y duele. Duele mucho. Porque, al final acaba siendo cierto que no importa el dolor que sientes, pues nunca será comparado al que que va acompañado del 'adios' definitivo. Pero, nadie dijo que fuera fácil. Lo ideal es no empeñarse en hacerlo extremadamente dificil. Cuando ves claro que sólo tienes un cámino, una opción...cuando sientes que ya no puedes más; olvidas todas esas frases que sostenían una gran mentira para creerte la definitiva"Cuando el cansancio y el dolor te consumen, no hay nada, absolutamente nada, que te haga permanecer parada". Y actuas; sabiendo que es la mejor opción; que no hay lugar al arrepentimiento y que, al final, lo que determina todo, es, precisamente, el dolor que te produce algo cuando lo dejas marchar, no cuando lo mantienes. Porque es este dolor el que algún día acabará convirtiéndose en una sabia lección; en orgullo y en satisfacción por haber sabido pensar en ti misma y haber conseguido hacer lo correcto. Hay un abismo entre los que damos el paso y entre los que aún lloran sin hacer nada para remediarlo. En sus manos está ponerle fin. Es tan simple como poner un pie delante del otro... y dar una gran zancada ;-)
"No existe ningun lugar donde te enseñen a vivir; ni dónde te digan qué camino tienes que seguir. Ni por quién merece la pena desvivirse. Ni qué hacer cuando sientes que das todo para nada recibir. No hay pasión tan placentera como para no dejarla partir, si camina de la mano de una balanza que se inclina en favor de la miseria por la que sientes morir.
No hay día que no haya pensando en sacar el billete de ida sin vuelta. Y, sin embargo, no hay caída que me impida volver de nuevo a intentar. No se ha inventado el desprecio que me aparte, por fin de las cadenas y esas migajas de pan.
No hay ninguna treta que se me escape. No hay mejor actriz que la que juego a ser. De mí hacía fuera soy mejor que nadie, y si me miras por dentro...hasta yo me lo creí.
No hay juego en el que no esté dispuesta a enfragarme, ni existen las reglas que me empeño en no seguir. No hay altura desde la que me niegue a suicidarme, ni herida tan profunda que me consuma de sufrir.
No debería haber nada tan importante como para olvidarme de mí. Pero no hay día en el calendario que no vaya marcado con las notas y acordes de aquello a lo que un día decidí no poner fin"
No hay dolor más desgarrador que el de sentir que tus ojos se abren de una vez por todas. Ni más frío que el que siente el alma cuando agoniza; ni océanos tan gigantes como los que podría llenar con cada lágrima derramada
Esa...Esa que estuvo a tu lado cuando todo se derrumbaba. Cuando la agonía se acercaba a tus días...Cuando el sol no se asomaba y el cantar de los pájaros era mudo... Esa que no se separó ni un segundo de tu oscuridad. Esa que hasta se empapó de ella sólo por hacerte compañía. Esa que dejó tanto de lado por ayudarte a ver las cosas de otro modo. Cuando no había nadie más. Cuando todos parecían alejarse de tus pasos. Cuando tu alma pedía a gritos que la entendieran. Esa...Esa que hoy no se arrepiente de haberlo dado todo, a pesar de que llora de rabia y dolor por sentirse utilizada. Y a ti nunca te ha importado. Esa que siempre creyó en ti y a la que nunca has regalado un simple gracias sincero; porque, en el fondo, sabes que, por mucho que la desprecies, nunca se marcha de tu lado...
Esa que reza por encontrar la valentía de ponerte donde te mereces. Esa por la que ojalá un día remuevas tu corazón con lágrimas de tristeza. Un día que espero no tarde en llegar. El día en que de una vez aprendas que los amigos están incondicionalmente contigo pero, si nunca estás tú por ellos, se acaban marchando.
sábado, 24 de noviembre de 2007
Hoy desperté entre recuerdos de una vieja casa en la que di mis primeros pasos. Sin saber por qué, he creído recorrer aquel pasillo en el que tantas veces posé mis pequeños pies de inocente niña.
Hoy el olor característico de aquella que se fue para no volver jamás ha invadido mi cuarto, como si la angustia de echarnos de menos por fin hubiera podido con ella. Aquel olor especial que anunciaba el mes de junio. Aquella señal de que ella estaba cerca y la enorme paz que eso suponía.
Aquella casa, mi primer hogar. Mis primeras risas. Mis primeros juegos. Amigos invisibles. Los primeros años de una vida a la que no hacía falta aún encontrarle un sentido.
Aquellas carreras del tercero al primero. Aquel bloque de calle Zamora en el que siempre había alguien dispuesto a jugar conmigo. Aquella bici rosa y verde. Aquellas tardes de pan con chocolate y Garfield.
Aquel Cine Exin heredado. Aquel Quién es quién que me cargué. Aquellos días de parque, primeros amigos. La señorita Julia. El equipo azul.
Aquellas noches de barbacoa en Peñagrande. Aquellas tardes de Casa de Andalucía. Aquellos veranos en Tossa y Mallorca. Aquel payaso, aquel parque de madera. Aquellos tontos amores imposibles que me hacían estremecer.
Aquella niña de pelo rizado que en el fondo sigo siendo hoy. Aquella que tuvo que dejar su casa, sin entender muy bien el porqué. Aquella que creció deprisa. Aquella que calla lo mucho que tiene que contar. Aquella, esta, que escribe hoy desde una feliz nostalgia renacida de unas fotos, unos videos, una canción. Aquella que hoy sonrie al recordar todos estos veinte años. Aquella que cae en el tópico de sentirse orgullosa del pasado. Aquella que es lo que es por los días y la gente que los pintó.
Es francamente preocupante mi falta de concentración en estos días de agonía de un noviembre tan dulce como extraño. Es aún más importante la preocupación que siento cuando, cada una de las veces que accedo a mi blog y me enfrento al espacio en blanco, mi mente se queda en idem. Ritual diario. A veces, incluso, más de dos veces al día. Y siempre igual. Absolutamente nada. Como si las palabras se me olvidaran. Sin ideas. Comienzo a escribir y borro. Nada me gusta. Nada me convence. Mis borradores están llegando a un número casi más elevado que el número de entradas. ¿Me estoy volviendo más exigente conmigo misma? ¿Me estoy vaciando por dentro, de manera que no tengo ninguna inquietud de la que desahogarme?Quizá es que, simplemente, me ha abandonado la inspiración durante unos días...Donde quiera que estés, por favor, vuelve. Mi paciencia empieza a tambalearse. Si me porté mal contigo te pido perdón, pero vuelve...Te necesito aquí.
¿Qué es lo que nos hace darle tantas vueltas a las cosas? ¿El nivel de importancia del asunto? ¿Nuestra naturaleza humana? ...que alguien me lo explique...
Fueron aquellos versos...Aquellos que escribí al creer comprender que, después de todo, los hilos que se enredean en nuestro cuello, cual marionetas manejadas al antojo de quién sabe qué, deshacen los nudos que provocan cada día nuestro astío y nuestros manantiales de insaciables lágrimas.
Fueron aquellos versos de madrugada fría, de aquel extraño mes de cambios, los que dejaron constancia de que quizá es cierto que cada muro que se derrumba, tiene en su futuro una reconstrucción.
Fueron aquellos versos, escritos con el alma, con el simple lenguaje de un recién estrenado corazón, los que anunciaban sin decir nada, el cambio de marchas de una frenética sombra que por aquel entonces gritaba harta de viajar cuesta abajo.
Aquellos, cuyo ritmo y métrica se basaban en la más absoluta incertidumbre. La feliz incertidumbre. Aquellos que parecían reventar uno por uno los pasajes oscuros de una mente sin fin, que no recordaba su principio.
Aquellos versos que corrí a escribir en cuanto mi inocencia me dictó. Aquellos que parecían haberme descubierto una fantástica verdad ilusionante. Versos sencillos, que impregnaban de luz una habitación oscura. Luz engañosa, luz traicionera. Luz que estafó a mi conciencia haciendole creer que ya estaba todo hecho. Luz que mostró su verdadera identidad en el día en el que comprendí que, nunca, JAMÁS, la luz interior que proporciona el brillo a mis ojos, puede ser el regalo de otra persona. Que nunca esa luz podrá alumbrarme el camino, si no soy yo la que aguanta la vela, la que porta la antorcha, la que encuentra el interruptor, ni la que la mantiene encendida.
Hoy mis ojos brillan porque así yo lo he decidido. Y sonrió cuando veo que, tras algo más de un año, aquellos versos de madrugada fría, de aquel extraño mes de cambios, tienen realmente su sentido. Con un matiz. Importantisimo matiz:
...que hoy la luz que ves la he encendido yo. Y nadie la regula.
Han tendo que pasar infinidad de cosas para comenzar a entender. Pero, no cambio absolutamente ninguna. Porque hoy sé con certeza, que fueron aquellos versos el principio de todo. El principio de una sospecha, el principio de una confirmación, el principio de un mal año, el principio de un remolino que nunca deja de girar. El principio de un camino hacia el sentido. El principio de un juego sin reglas. El principio de una etapa que, prácticamente, acaba de comenzar...El final ya lo pondré yo, cuando me apetezca :-p
Intentaba escribir sobre lo que fuera. Cualquier idea; cualquier verso al azar que se pasara por su mente, a partir del que confeccionar un texto abstracto, como tantas veces hacía. Cualquier cosa servía. Pero, algo insaciable recorría sus dudas. Su mente se llenaba de alma y no le dejaba aclarar las aguas turbias de sus sentidos. Ni siquiera lograba recordar las ideas almacenadas para futuras incursiones en su diario de evasión. Algo raro le estaba ocurriendo. Durante mucho tiempo creyó saber lo que era. Algo que dejar escondido en una caja de zapatos en el altillo del armario. Pero, ahora, no sabía por qué, las cosas ahí encerradas estaban esparcidas por cada rincón de su cabeza. Harta de no alcanzar la coherencia con la que se visten las letras unidas, decidió, simplemente, dejar hablar a las canciones. boomp3.com
...Ahí está, postrado en lo alto; derrochando poder, cual dictador que todo lo controla. Dando luz desde su posición inalcanzable; haciendonos creer que jamás conseguiremos acercarnos a su reino, que nunca tendremos la oportunidad de igualarle; que sólo él puede llegar a donde ha llegado; y que, al listillo que se atreva a subir a las alturas, le hará caer con tanta fuerza que no podrá recuperarse.
Pero yo no me canso de desafiarle. Mi absurdo inconformismo, me impulsa cada día a alzar la mirada hacia su aura cegadora. A través de los cristales de un vagón de tren cualquiera, clavo mis ojos en los suyos -que todo lo ven- y le reto al más apasionante de los duelos,la lucha de todas las luchas; vencer al miedo, sentirme cerca de aquel que sólo es vencido por las nubes. ...Y siempre gana, él siempre gana...mis ojos terminan cerrándose derrotados, agacho la cabeza asumiendo mi fracaso, y mi conciencia me repite que debo asumir mi inferioridad; que quizá debo comprender, por fin, que existen las metas imposibles...
Pero, yo no me canso de desafiarle...vuelvo a armarme de valor, vuelvo a la carga, vuelvo a levantar cabeza. No importa que luego caiga; jamás me conformaré con pensar que todo está perdido. Seguiré en mi posición, no cesaré mis intentos de victoria. Aunque durante un rato me sienta hundida; aunque su reflejo invada mi retina y me olbigue a convivir con su repelente luz amarilla allá donde voy. Ahí seguiré, demostrándole mi valentía. Demostrando que, por muchas partidas que haya perdido, por muchos momentos en los que haya pensando en abandonar, existe una razón infinitamente fuerte que me empuja a seguir peleando. Y, a menos que aparezca la luna, no tengo otra máxima que llene mis días.
Lo cierto es que cada día me hace menos daño mirarle fijamente; será que, después de tanto, ha sabido reconocer el merito de mi osadía. Quizá es que sólo yo he sabido comprender su poder. O quizá es que ya ni las nubes lo miran y en mi desafío encuentra una pequeña tarea con la que estar entretenido. Sea lo que sea, yo jamás me cansaré. Soy así de inconformista.
...Qué decir de ti que no se haya dicho ya...qué humildes palabras son las mías, al lado de tantos piropos que ya te echaron, Tacita... Cómo contarte que me muero por pisar tus calles...cómo hacerte comprender la sensación de saber que estoy contigo; como describir esa sonrisa especial, ese aire de felicidad que se reflejan en mi cara cuando voy a visitarte... Ni la alegría de cruzar el puente escuchando tus coplas y sentir el travieso viento de levante...ni la pena de ver por el retrovisor que te estoy dejando atrás...Nada de lo que siento podrá llegar a ajustarse en unas simples palabras...
Ni aquel cigarro en el Puente Canal mientras tu duende nos embriagaba de sumo placer, ni el olor de tu suave brisa, ni el señorío del Balneario, que allí permanente se mantiene como buque insignia de la más bella de las playas... Cómo voy a decirte, Tacita, con qué palabras puedo contarte, que parece que mis pies no te rozan cuando paseo por tus calles , que parece que vuelo, que parece que floto en tu aire, que me muevo con tus vientos...que tu marcas mis pasos, que tu me empujas con tu son, a ritmo de tres por cuatro...
De qué manera quieres que te diga que te quiero tanto, si ni siquiera yo sé por qué, ni cuando comencé a amarte, ni cuando renegué de mi tierra por tu bella madre Andalucía. Si se me encienden los ojos y se me eriza el vello cuando escucho a uno de tus hijos cantando Carnaval, si todo me sabe a ti...A ti que nos cuidas desde la distancia, a ti...sólo a ti. Porque fuiste tú con tus cantes de febrero quien uniste a un grupo de amigos que adoran tus benditas costumbres.
A ti que suenas a pito de caña, que hueles a magia, que sabes a mar...A ti, que reflejas en mi alma la plata que te hace ser tan bella...
Qué más quisiera Cádiz que poder escribirte un piropo como hicieron tus poetas...Qué más quisiera que poder cantarte en tu Templo de Coplas...qué más quisiera, Cádiz, si sólo sé llorar por tenerte tan lejos...
Gracias Vane, Palomi, Thao, Carlos, Isa, Juan, Ague, Jezú, y todos los que habéis hecho aún mejores estos días en Cádiz...Hay que ir planeando la próxima ¿eh? ;-)
El desilusionante sonido del despertador arrebató en un segundo todas sus fantasías. Se levantó de su cama de sueños con los ojos medio abiertos, mientras el desgarrador frío le calaba los huesos y le recordaba, un día más, que el sol no avisaría de la llegada de la mañana, que la oscuridad de la noche era tan eterna como el invierno permanente que congelaba su alma. Entre zancadas tímidas y un notable estado de somnolencia, consiguió llegar hasta la cocina; el primer paso de cuantos, rutinariamente, componían su día. Cual melodía mil veces interpretada; cual trayecto de un tren de cercanías, que recorre siempre el mismo camino, parándose en las mismas estaciones, con los mismos pasajeros, la misma velocidad...esperando únicamente que un retraso o una situacion excepcional le obliguen a cambiar de rumbo.
Así se sentía. Como si cada día fuera igual que ayer y de extraordinario parecido a mañana. Se sentó frente a la ventana a ver pasar los minutos, mientras saboreaba su primer café de la misma mañana de siempre. Pero, algo en su cabeza le obligaba a creer que todo iba a ser diferente. Primer sorbo. ¿Por qué malgastar la vida haciendo lo que no quieres? Volvió a beber, mientras los gritos que salían de las gargantas de cientos de niños de camino al colegio le provocaban una cierta sensación de nostalgia. ¿Realmente imaginaba mi vida así cuando era sólo una niña? Un sorbo más. Su conciencia le hablaba aún más fuerte. ¿Por qué hundirme en el dolor y la rutina, en lugar de luchar por un cambio?. Apenas le quedaba un último sorbo cuando comprendió que de nada servía lamentarse si no hacía nada para borrar esos lamentos. Que sí no le gustaba su vida, quizá debería intentar cambiarla. Era consciente de que no era fácil, pero eso no le asustaba. La sensación de emprender el camino a la felicidad le parecía excitante; y, pensar en el premio por llegar al final, era el mayor de los estimulantes. Entendió realmente el sentido de la vida, de su vida, y abrió los ojos ante lo mucho que aún quedaba por vivir. Quizá nunca es tarde. Quizá nosotros nos aferramos a esa idea, a habitar en la comodidad de quejarnos, evitando a toda costa el esfuerzo de luchar por ser felices. Quizá después de todo, triunfar está únicamente en nuestras manos. ¿Por qué no vivir de la mano de un ramo de seguridad, ganas y fuerza? ¿Por qué no conservar la inocencia de creer que no hay nada imposible? No importa que el camino sea extremadamente duro, si tras recorrerlo, recibes la ansiada recompensa. Su conciencia supo en ese momento que había cumplido con su trabajo. De repente, al mismo tiempo que en su cara se intuía una sonrisa, el sol comenzó a pasearse por el cielo que acentuaba aún más el brillo que nacía en sus ojos. El invierno permanente de su rostro cansado, dio paso a una primavera transitoria que, poco tiempo después, dejaría su puesto al más calido de los veranos. Bebió el último sorbo de aquella taza y, con firmeza, se dispuso a vestirse. Era un día duro; el primer día del resto de su vida. Y, empezando a flirtear con la felicidad, se dio cuenta de que, a veces, nos empeñamos en hacer dificil lo fácil. Que, en ocasiones, lo único que debemos de hacer es analizar la situación, y escuchar a nuestra sabia conciencia que, tan sólo en lo que dura un café, es capaz de hacernos sentir más vivos que nunca.
¿Qué versos pueden salir de unos sentimientos felices? ¿De qué liberar mis ahogos, si no existe desahogo más profundo que el de vivir de la mano de una sonrisa? ¿Cuándo me convertí en alguien que sólo es capaz de escribir a oscuras? ¿De dónde saco yo ahora las palabras, si mi cabeza y mi corazón vuelven a ponerse de acuerdo al rededor de esta luz de brillantez cegadora? Y, ¿Por qué?...¿Por qué la facilidad se transforma en una cuesta que asusta, cuando se trata de escribir en color?
...Dicen que cuando una persona está muriendo, en otra parte del mundo otra nace... Quizá estos versos nacen de la agonía de mis oscuros pensamientos. Quizá de la integridad de la que presumen de nuevo mis sentidos. Quizá son sonidos, que se transforman en letras...sonidos de pistoletazos de salida que abandonan el silencio...que resurgen de la más absoluta nada para recordarme que aún hay millones de metas por alcanzar...Quizá son caminos de zancadas infinitas...Quizá son el aviso que, hasta hace poco, permanecía olvidado en un post-it desteñido...Quizá sólo tenía que recordar dónde estaba, quizá era tan fácil como aprender a leer... Quizá nacen de la reconciliación de mis razones...Y seguro que mis razones no me permiten perder...
Ni me amargan los lunes, ni descongelo temores...No me preocupa lo malo, ni lo bueno por conocer... Ya no hago nada que no se me antoje, ya no persigo esas migas de pan...
...Me apasiona la idea de seguir viviendo, me entusiasma la fuerza que resulta del proceso de reciclaje de cada lágrima derramada...Ya no hay vertigo cuando me asomo por la ventana de este vigésimo piso al que hace poco me mudé...
...Mira si la vida es irónica, que hasta parece aburrida la felicidad...Que echo de menos las novelas épicas, que no contemplaban complejidad al redactar...Será que, a veces, al volver la vista atrás, el orgullo de haber comprendido lo que no quiero trae consigo un dibujo azul melancolía que, con aquella pluma de tinta inmadura, solía dibujar...
...Que soy compleja de nivel absurdo...como absurdo es, en este punto, pensar que era más entretenido tener tristezas que contar...
No sé qué ahogos liberar, si no existen. No sé cuando creí convertirme en alguien que sólo sabe escribir desgracias. Ni, de qué punto de mi concordancia interna, fabricar las palabras felices. No sé por qué me empeño en no darle la vuelta a la cuesta de la facilidad, para hacerla cuesta abajo, y que los colores derramen a sus anchas su tinta de optimismo y seguridad. Lo que si sé, es que los versos que salen de unos sentimientos felices son estos...estos que tecleo, estos que lees...los que mi corazón me dicta hoy, los que con la sonrisa que delata mi estado placentero, redacto entre cigarro y cigarro...mientras bebo un sorbo de café...mientras pienso que, por muchos años que pasen, las contradicciones seguirán siendo parte de mí...de mí que hago dificil lo fácil, de mí que me aburro cuando no tengo por qué llorar...de mí, que, aun sintiendome vibrar como hacía años que no vibraba, y aun sabiendo que mis ojos hoy dan luz con su brillar...no puedo dejar de pensar en que derribar los muros del camino de la vida, es mucho más apasionante que verlos escombrados al volver la vista atrás...
Qué bonito es aprender de lo que se vive, qué sensación más ilusionante el volver a la serenidad...qué sincero es el rostro excelso con el que afronto cada día...qué excitante es la incertidumbre que se siente cuando, al alzar la vista y recuperar el rumbo, te das cuenta de la cantidad de batallas, sonrisas, contradicciones y metas que quedan aún por superar...
...Dime si no es absurdo echar de menos la lucha en la guerra por ser feliz, ahora que la he ganado...dime si no sería infiel a mí, si no pensara lo que, en estos contradictorios versos felices, ha quedado plasmado... ;-)
...que ya estoy harta de gritarte con disimulo que sé que te mueres por dentro. Que tendí mi mano hacia tu pecho con la única intención de sacarte de aquel oscuro encierro. De tu propio encierro. Ese en el que reprimes tu profunda tristeza, tu seco llanto, tu amargo pasado, tu ausencia de cariño. Ese verdadero fondo al que te empeñas en darle otra forma. Una apariencia que todos creen. Una careta con sonrisa pintada. Una seguridad que no tienes. Una alegría que no conoces. Ese papel de protagonista de una vida que has inventado, donde interpretas el sueño que nunca viviste. Donde disfrazas tus complejos de colores de autoestima. Donde te engañas pensando que así es mejor. Donde me miras extrañado cuando leo en tu mirada que hoy no es un buen día. Donde te enfadas si te digo que sé leer en ti y en tus silencios. Donde me tachas de loca si te digo que conozco tu secreto, y me vistes de amenaza por descifrar tu anagrama de soledad.
Mírate y reflexiona. Rompe en mil pedazos la coraza de fuerza absurda. Despega de ti cada mentira. Abre la compuerta que tu orgullo tiene tapiada. Porque no te estás ayudando. Tú solo te hundes más en el pozo que has cavado con palas de apariencia. Vomita tu orgullo y sientete libre de vivir una verdad. No reprimas las penurias que en tu camino encontraste. Explota. Libera tu ira. Despierta de tus miedos. Duerme para siempre a tus espinas y al orgullo que las cubre. Hazlo, hazlo sin dudar...que mi mano amiga seguirá para ti tendida.
Por la felicidad radiante reflejada en tu cara. Por las miradas cómplices. Por el "todos juntos".Por las miradas discretas.
Por saber exactamente de qué te reías y por qué sin necesidad de cruzar palabra. Porque me conocéis. Por tu interés. Por saber picarme. Porque yo tambien te sé picar a ti. Por lo que ha dado de sí aquella noche negra. Por 2+2. Complicidad extrema. Por volver a veros. Por los convites y guateques, el bajo jornal y los días trillando. Por nuestras tonterías de siempre. Porque aún recuerdas con cariño aquellos días. Porque parece que no tienes ninguna intención de olvidarlos. Porque me marcaste a fuego, marca que nunca se borra aunque a veces parezca desaparecer. Por dudar si aún sigo soñando contigo en esas noches en las que mi soledad despierta a mis recuerdos...por mi respuesta, el guiño, la lengua, la carcajada. Porque la etiqueta "especial" siempre irá pegada a los días que pasemos juntos. Estemos donde estemos, con quién y sin importar el tiempo que pasemos sin vernos. Por echar la vista atrás y encontrar el recuerdo dulce que vuelve a tornarse presente. Por el brindis. Por las risas. Porque aguantar no es la palabra. Porque en tu sonrisa veo reflejado lo que queda por vivir. Sea como sea. Porque sentir que algo muere y otro sentimiento renace es una sensación que te debo a ti. Que siempre acabo debiendote a ti. A ti que siempre vuelves. A ti que nunca te vas. Por noches perfectas. Por ti. Por mí. Por aquel imaginario nosotros. Por este raro nosotros de ahora. Por decirme que no debo darte explicaciones. Por darmelas tú. Por buscarme cuando me ausento. Por molestarte cuando desaparezco. Porque no me canso de jugar a imaginarnos. Porque no imagino que dejemos de jugar. Porque nunca pido más de lo que recibo. Porque me das más de lo que se me ocurriría pedir. Por tus preguntas. Por tu grito silencioso de que no todo va bien. Porque me susurras con miradas que sabes que sólo entiendo yo. Porque me enganchas, me atrapas, me encadenas. Pase lo que pase. Pase quien pase. Por todo lo que fue sin llegar a ser. Por todo lo que es y será siempre. Por noches como las de ayer...por cada momento perfecto.