Hace un par de años (mentira, no recuerdo cuándo fue, pero algo tenía que decir), mi madre llegó de su trabajo al mediodia, un día más. Reproduzco a continuación la conversación que mi hermano y yo siempre recordaremos como "confusión epi":
Mama: Me he encontrado un Epi hoy en el cine
Yo: ay!! a ver!!
Mi madre se dirige a su habitación, donde había dejado el bolso, para traernos el preciado trofeo; mientras mi hermano y yo empezábamos una sonora discusión -recuento de peluches actualmente en nuestra posesión incluido- para ver quién se quedaba con el Epi. Porque yo no quería revivir aquel día negro en el que me compré un Pato Lucas de peluche y mi hermano se lo quedó, alegando que "tú ya tienes muchos" (mi hermano...ese ser extraño, 28 años; mi maestro Jedi en lo freak)
Al cabo de unos minutos, aparece mi madre con esto:
Ante la rareza del momento, mi hermano y yo nos quedamos perplejos. No sabíamos qué decir. Cómo expresar nuestro asombro. Se me pasó por la cabeza contarle a mi madre una bonita historia sobre un barrio que había antes, que lo echaban por la tele y tal. Pero, afortunadamente, mi padre entró en escena:
¿¿¿ESTE ES EL EPI???? ¡¡¡PERO SI ESTO ES UN MONO DE MIERDA!!!
Esta semana debe de estar siendo muy alegre por los pasillos de Prado del Rey. La televisión pública estatal hizo hace tiempo un llamamiento desesperado a todos aquellos miembros de mi generación (y generaciones más, generaciones menos...) que pasamos absolutamente de Eurovisión.Seguro que algunos, como yo, vimos el Europe's living a Celebration y, francamente, me atrevo a afirmar rotunadamente que desde aquel año no nos hemos vuelto a sentar frente al televisor para apoyar al representante español de turno. Hasta este año.
¡Salvemos Eurovisión! ha sido el grito de guerra de TVE para darle un poco de vida al Eurofestival político (porque la música es secundaria). Y, como decía, esta semana debe de estar siendo reconfortante en la cadena. Objetivo conseguido.
Cito a La Vanguardia [Artículo de hoy, 26 de mayo de 2008]: Eurovisión 2008 es el programa emitido por una sola cadena más visto en los últimos seis años | Durante la actuación del representante español se contabilizaron 13.873.000 espectadores, un 78,1% de 'share'
Casi na
El nacimiento
Una de las secciones del programa del late night de la Sexta, Buenafuente, se llama 'Actor de Guardia'. El argumento es aparentemente simple: Andreu tiene varias noticias, cada una en su sobre, y el actor que esa noche esté de guardia tiene que escoger al azar. Andreu lee la noticia y el actor, en pocos minutos, tiene que inventarse un personaje para aparecer después en plató y desarrollar una parodia de la noticia seleccionada.
Aquel 21 de Enero David Fernández era el actor de guardia. Este actor (con un gran curriclum a sus espaldas) se ha hecho famoso en el Terrat gracias a personajes como 'el gilipollas', 'Santi Clima', 'Risto Mejode', o 'Sarpozí'. Numerosos personajes que han llenado minutos y minutos de humor en el programa presentado por el showman made in Reus. La noticia esa noche era la siguiente: "un inventor, crea un vibrador que se controla conectandolo con una guitarra eléctrica". Minutos después, el actor entra en plató caracterizado como un Elvis Presley de boda en Las Vegas; pantalones vaqueros, camisa morada y chaleco indescriptible. Colgada lleva una guitarra de juguete. Comienza a hablar y apenas se le entiende. Se identifica como Ricardo. Os dejo aquí 7 minutos de la hilarante estrevista al supuesto iventor argentino:
No tengo ni la menor idea de lo que ocurrió entre el 21 de Enero y los primeros días de febrero. Del talento de quién nació la idea, ni dónde, ni quién apostó por ella. El caso es que en el programa 374 de Buenafuente ocurrió esto:
El resto de la historia la conoceis todos. Los que disfrutais del fenómeno y los que os quejais. Baila el chiki-chiki, canción más votada en Myspace para la selección final, para luchar por llevarse el billete a Belgrado. Y triunfó.
Yo estoy absorta completamente en el fenómeno Chikilicuatre. Y disfruto con ello. He sido una de las tantas personas que han sabido entender la broma, que ha tenido el placer de disfrutar del humor de la factoría Buenafuente en lugar de rechazarlo. Me he tomado la molestia de no pensar que Rodolfo Chikilicuatre es un friki cualquiera, como aquellos que hizo famoso Cárdenas en Crónicas Marcianas; he desnudado al personaje del momento para encontrarme debajo del tupé a David Fernández, para reirme con sus monólogos, para disfrutar de sus otros personajes y de su talento como actor. No me importa Eurovisión, respeto a quien le guste, pero, creo que el sábado quedó constancia de que más que reirnos nosotros de Europa con Rodolfo, ellos se ríen cada día de nuestro país, pensando que somos nada más que paella, toros, flamenco y olé. Eurovisión es una comunidad de vecinos que se votan entre ellos, y nosotros somos una península.
Yo soy una chikilicuatre. Soy una entre 14 millones de personas. 14 millones de personas que, junto con Rofoldo Chilicuatre, Disco, Gráfica y el humor, hemos salvado Eurovisión.
Aun a riesgo de que el blog acabe convirtiéndose en un lugar demasiado pasteloso, moña y/o cursi, quería dejar constancia por aquí de que, sin saber muy bien a santo de qué, lo único que he sabido hacer hoy ha sido sonreir.
Es curioso como ha cambiado todo por aquí en apenas año y medio.
Una entrada 'paja'. Lo sé. Pero, ¿qué queréis?
Por cierto, por si alguna de aquellas que me llaman friki se lo preguntaba: SÍ, me he bajado uno de los juegos para movil de Rodolfo Chikilicuatre.
Todo tiene detrás una historia. Hasta lo más insignificante. Sólo es cuestión de mirar.
Cada día, el vagón de tren que me lleva hasta mi destino encierra cientos de historias que contar, cientos de personas, cada una con cientos de vivencias a sus espaldas, de lo más insignificante hasta los hechos mas relevantes. Yo, sin embargo, me limito a encerrarme en la música de mi iPod y las páginas de mi libro. Me encierro en las historias que otros cuentan y, cuando llego a casa, suelo sentir que he perdido la oportunidad. Que he perdido el tiempo. Como si supiera que, el día menos pensando, las historias que dejé escapar, que permanecen en el aire, en el ambiente de un vagón cualquiera, las cazó otro para que, gente como yo, pueda leerlas sobre el papel.
Sólo hace falta una visión de un segundo para encadenar uno por uno los fragmentos de una historia cualquiera; real o imaginaria, qué más da. Tan sólo un segundo y el libre albedrío de la imaginación son lo necesario para saciar las ganas de contar. Un hombre con una maleta; una chica que mira al horizonte a través de la ventana; el malhumorado revisor; la niña que llora; los estudiantes que se quejan; el ruido del tren sobre las vías, y hasta la mosca que molesta a todos los viajeros. Todo, todo se puede contar. Pero, lejos de reaccionar, malgasto el largo trayecto en escuchar una y otra vez lo que otros ya han inventado; en leer lo que otros supieron aprovechar.
Basta con clavar la mirada un segundo y componer una melodía de palabras para poder sentir la enorme satisfacción de que estás contando la historia de algo, de alguien, la tuya misma. La satisfacción de saber que no pierdes el tiempo, que no dejas escapar historias. Que das vida a las palabras que viven inertes a la espera de que las encuentre la inquitud propia del hambre de quien desea escribir.
Que si tú no las cuentas, el día menos pensado otros lo habrán hecho por ti y, resignado, escucharás y leeras aquello que se te escapó mientras un tren de cercanías te llevaba al destino de todos los días.
Yo tampoco creí nunca en los libros de autoayuda. Pero, lo cierto es que, y aunque la autora se empeñe en decir que éste no lo es, a mí me lo está pareciendo. Un libro de autoayuda en toda regla. Disfrazado de ensayo basado en un estudio psicológico. Pero, sin duda, un libro que ayuda a quien lo lee (que un libro que, de alguna manera, te ayuda al leerlo sea un libro de autoayuda es, en gran medida, una afirmación relativa, porque, incluso una novela puede arreglar los conflictos de quien la lee; pensamiento que afirmarán sin duda los que hayan leido, por citar un ejemplo, 'El caballero de la armadura oxidada'). Me refiero a Ya no sufro por amor, de mi venerada Lucía Etxebarría. Lo reconfortante es que el libro no me está sirviendo de nada. Y digo reconfortante porque, darte cuenta de que un libro que habla de qué es y cómo superar la dependencia emocional, el maltrato psicológico, y la baja autoestima, no te está ayudando es, cuanto menos, agradable. Para lo unico que me está haciendo falta (aparte de para llenar horas de inactividad - estoy devorando el libro literalmente, a veces, como alternativa a estudiar-) es para sentirme absolutamente conforme conmigo misma. Orgullosa.
Porque hay capítulos del libro que parecen una biografía de mi persona. Porque hay momentos negros de mi pasado fácilmente reconocibles en muchísimas de sus páginas. Pero aquí estoy. Salí de aquellos días entera, sin apenas rasguños. Y un poco más sabía, si me permitis la osadía.
Leer un libro que habla de algo tan desagradable y que no te sirva para nada, excepto para darte cuenta de que saliste de aquello a fuerza de creer en ti es maravillosamente reconfortante. Darte cuenta entre sus páginas de que has sabido vivir sin la cruz a cuestas de lo anteriormente vivido (no hablo sólo de amoríos, también de otros errores y lastres varios) y levantar con orgullo la cabeza cada mañana disfrutando de la vida, de verdad, es increíblemente fantástico.
Os recomiendo encarecidamente el libro para que os sintais como yo o para, simplemente, encontrar la forma de salir de los días oscuros.
Perdonad mi aparente prepotencia o supuesto complejo de superioridad mostrado en este artículo. Nada más lejos de mi intención. Simplemente me he dado cuenta de que soy muy afortunada. Lo llevaba sospechando unos meses ya, y hoy lo he confirmado. Soy feliz...qué alegría más tonta...
El frió va conquistando la calle mientras ellos, como siempre, consumen las primeras horas del domingo entre copas, en el lugar de siempre. El alcohol empieza a alterar los comportamientos, comienza a dejarse notar en las palabras y, a veces, torpemente deja escapar cosas que no se quieren decir, o, incluso, es capaz de impulsar palabras al exterior, a los oidos del resto, que ellos nunca se atrevieron a liberar.
Y entre todas estas inesperadas -a la par que habituales- palabras de alcohol, surge una discusión. Una disputa entre aquellos dos que tantos momentos en común comparten. Secretos y confesiones. Fiestas y locuras. Recuerdos que, en medio de la disputa, parecen no haber existido jamás.
El tono de sus réplicas va subiendo a una velocidad directamente proporcional a la que disminuye el alcohol en sus vasos. Ambos están enzarzados en una discusión absurda. Yo los observo justo a su lado. Alguna vez intervengo.
Otras veces, sólo río, pensando en que, a veces, ni siquiera el alcohol es capaz de aclarar sus palabras. De unificar sus pensamientos porque, aunque se empeñen en defender lo suyo, los dos sienten exactamente lo mismo. Que el alcohol no es capaz de animarles a poner fin de una vez a ese innecesario embrollo. De soltar lo que tanto se callan, y que tanto les remuerde por dentro. Ese dolor que sienten cuando escuchan los nudillos de la ley de vida llamando a la puerta. Una ley de vida a la que aceptan, porque no hay más remedio. Pero, por la que discuten, armados con el orgullo. El orgullo que les impide dejar de discutir y decirse de forma sincera: "te voy a echar de menos"
Recuerdo perfectamente cada uno de sus argumentos. Los del que se va; los del que ve afectada la unidad del grupo con su marcha. Ambos parecían enfadados pero, paradojicamente, el motivo de su enojo era exactamente el mismo. Y es que duele, duele irse, duele ver a tus amigos marcharse. Duele crecer, duele separarse, duele no verse tanto como antes. Pero, aún queda tiempo, muchos meses por delante para disfrutar, y todos sabemos que siempre estaremos ahí. Sólo hay que adaptarse a la nueva amiga del grupo; sólo hay que hacerle un hueco a la ley de vida, y aprender a convivir con ella. Después de todo, siempre -lo sabéis de sobra- sin importar el tiempo que nos separe, habrá cosas que nunca cambien ;-)
Hoy he encontrado mi adolescencia entre viejos recuerdos. Aquella en la que tanto te quise...Y miro atrás, y una sonrisa de ilusión se cuela en mi cara. Porque te tenía. No como me hubiera gustado, pero, ahí estabas.
Folios llenos de ti, de nuestras tonterías. Un cuaderno de bitácora escrito con ilusiones que el paso del tiempo las pintó de realidad. Locuras de niña, detalles de días, noches, copas, risas, cariño, cada minuto que pasamos juntos archivado por fechas. Tu nombre en los márgenes. Corazones pintados, sonrisas, guiños, tú, tú y otra vez tú...
Aquel 4 de junio, primer contacto de una pasión mutua que no tiene fin. Aquella inolvidable nochevieja; noches y noches donde siempre; comidas, cenas, bromas, mensajes...tú, tú, siempre tú.
Tú que eres capaz de pararlo todo con solo aparecer. Tú...porque sólo tú eres capaz de reaccionar como lo hiciste aquel erroneo día de abril. Porque me haces reir como nadie. Tú...que, haga frío o calor, nunca me faltas. Porque aquella noche de borrachera absurda salieron cosas a la luz que, lejos de convertirse en realidad, son el más dulce de los consuelos.
Tú que me hablas con silencios llenos de palabras calladas que sólo entiendo yo. Porque eres complicidad. Eres un abrazo, un consejo, un apoyo. Un te quiero. Una amistad especial que se viste de pasión cada día que pasamos juntos. Es tan bonito aquello que nunca tuvimos...
Hoy encontré entre viejos recuerdos mi adolescencia. Aquella en la que tanto te quise. Aquella que no se ha ido aún porque tanto te quiero. No como te quería, pero, un gran hueco en mi corazón lleva tu nombre. He releído ese cuaderno de bitacora de días pintados de ti, solo de ti, y he sonreido. Me he emocionado. Porque son muchos años ya. Porque miro adelante y te veo, te sigo viendo, siempre estás; no como me hubiera gustado pero, no creo que pueda pedir más.
Pensaba. No paraba de pensar. En la soledad de su cuarto su conciencia drogada le repetía una y otra vez los mismos pensamientos: "Porque no importa cuánto duela alguien. Porque cinco minutos buenos recompensarán 23 horas y 55 minutos de sufrimiento. Si te tengo de alguna manera, ¿qué coño importo yo?"
Se despertó sobresaltada. Los números rojos del reloj de la mesilla eran la única luz que alumbraba la habitación, amén de las ranuras de la persiana. Las cuatro en punto. Estaba sudando y respiraba jadeante. Había tenido una horrible pesadilla.
En ella se olvidaba de sí misma por amor. Pasaba sus días bajo el suelo, conformándose, sin hacer ningún intento de subir arriba. Creía sonreir al lado correcto de la vida, creía estar perfectamente; pero, se engañaba. Era capaz de recitar una por una las excusas que solía anteponer a la verdad. Y hasta se las creía. Sabía que aquello no estaba bien, pero, al cabo de un suspiro se olvidaba y volvía a ilusionarse incluso con lo más insignificante que recibía de aquella persona que le atrapaba. Lloraba, se deprimía, pero daba igual, siempre volvía a las andadas. No se daba cuenta de que, hacía ya mucho tiempo, se había perdido. Había desaparecido. Que los espejismos de felicidad no eran nada más que eso, espejismos.
Afortunadamente para ella esto sólo era un mal sueño. Se levantó de la cama; y, aún nerviosa por el susto, se dirigió a la cocina a por un poco de agua. Y vuelta a dormir. Placidamente.
Porque ella sabía que no era tan gilipollas como para dejar que esa pesadilla se volviera realidad otra vez. Porque ella sabía que nadie, absolutamente nadie, por muy idealizado que lo tengas, merecerá que sufras de esa absurda manera. Porque ella sabía que lo primero es pensar en uno mismo. Y vivir. Y lo sabía, porque aquella pesadilla que le había despertado en medio de la noche no era un mal sueño: era un recuerdo.
Un recuerdo de un error del que aprendió tanto que hasta se siente orgullosa. Un recuerdo del que no cambia ni un solo segundo; porque es un recuerdo que asusta, pero no duele. Porque cuando echa la vista atrás sonríe por haber sido capaz de salir de aquella cárcel. Porque dio un paso enorme que, lo mismo que liberaba, dolía. Dolía muchísimo. Sintió un dolor desgarrador contra el que tuvo que enfrentarse. Una guerra imposible de la que, tras muchas batallas, finalmente salió vencedora. Porque tenía la mejor de las armas: la voluntad. Porque sabía que lo único que necesitas para querer vencer es QUERER. Y si quieres lo haces; si quieres no te rindes; y si quieres vences. Ganas. Triunfas. VIVES. No es fácil, pero, es necesario.
"...Si crees que estás bien donde estás; si piensas que es hasta ahí donde puedes llegar; si crees que puedes permanecer ahí parado y piensas que bajo el suelo no estás perdido; entonces, ¿por qué el resto del mundo estamos aquí arriba?"
Noches como aquella. De risas, de alcohol, de locura. Noche de hablar con todo el mundo, suizas, almerienses, falsos guiris...¿qué más da?
Que después de aquella noche, podemos decir que entramos a una de las discotecas más famosas de Madrid, para entrar al baño y salirnos otra vez a la calle, porque somos así de chulos :P
Noche de sangría, mucha sangría. Amnesia. Chistes malos. Carcajadas. "¿Kikirisquehaga?". Fran y sus chonis. Noche de pedir tabaco a cualquiera que pasara por la calle. Repartidores de servilletas. Gente rara. Calvo estafador... Una noche madrileña perfecta.
Porque da igual los que vienen y van. Porque hay gente que es mucho y luego desaparece. Porque la vida corre. Porque el cajón de los recuerdos está lleno de muchos y buenos momentos con gente que tarde o temprano desaparece. Pero, lo mejor de todo, es que hay gente que lleva aquí muchos años, y no se va. Ellos no se van. Y yo me alegro.
Hace tanto que no te busco entre tus libros, que no navego en tus historias... Tanto que casi ni recuerdo aquellas tardes llenas de ti, de tus anécdotas, de tu sabiduría. Tardes de radio con tu voz, tu lucha; el maldito tabaco. Porque por ti devoro cada palabra que sepa a Egipto. Porque tus novelas me evaden del mundo. Me esbozan sonrisas. Porque siempre viviré con la pena de nunca haberte conocido. Porque cuando te fuiste sentí un vacío en mi alma, que ningún escritor ha llenado. Porque eras especial. Porque siempre anhelaré una firma tuya en alguna de tus páginas. Porque te echo de menos sin haberte nunca echado de más. Una nota en mi agenda me ha recordado que hace ya 5 años que nos dejaste... Y tu recuerdo lleva todo el día persiguiéndome , como haciendome culpable por recordarte precisamente hoy, sólo hoy... Como si sólo fueras una fecha...Como si no fueras aquel que me dio tanto sin cruzar una palabra...
Perdoname, Terenci...hacía tanto que no te pensaba...
...De todo lo que callo y no debo callar, de todo lo que digo y debería callarme... De lo que un día obvié, de lo que aún me acompaña... De lo que escaparé, de lo que me apresa... Del pasotismo, de la indiferencia... De la pérdida de la inocencia y otras enfermedades... De ti, de mí, de todos nosotros... De las voces que en silencio delatan tu secreto...
"..Porque a veces me da igual que te vayas o no. Sólo quiero dejar de ahogarme en el silencio de mi cuarto. Mientras todo corre fuera más rapido que la luz. Mientras agacho la mirada y sueño entre canciones. Mientras pienso en todo, aunque, a veces, sólo piense en mí.
Porque siempre acabo clavando mis dedos en la madera una y otra vez, intentando borrar ese oscuro pensamiento, porque, después de todo... ¿qué haríamos sin ti?"
Hacía mucho tiempo que no hacía uso de este recurso que todo buen blogger aprovecha frente a tiempos de poca inspiración, cuando la pantalla en blanco no termina de encajar las palabras y tu cabeza anda más pa'lla que pa'ca.
Pero, es que, esta vez, no es que tenga poca inspiración, es que quería compartir con vosotros mi último descubrimiento musical. Quizá algunos lo conozcais, pero, yo lo descubrí ayer gracias a mi hermano. Se trata de Stone Sour, el otro grupo de Corey Taylor. Y digo bien "el otro", porque Corey es también el cantante de Slipknot.
Lo cierto es que los berridos que suele soltar por su boquita en los temas de Slipknot aquí desaparecen (salvo alguno esporádico), dando paso a una voz que a mí me ha sorprendido gratamente por su belleza. Parece mentira que sean la misma persona.
El grupo cuenta con cuatro discos editados, aunque no ha sido hasta 2007 con "Come what (ever) may" cuando han pegado fuerte aquí, al otro lado del Atlántico. El estilo es rock melódico, muy grunge... Bueno, que lo digan los entendidos; yo os dejo el video de Through Glass y ya me contaréis. A mí me gusta mucho :-)
Qué difícil es irse a dormir sin guerras de almohadas. Sin marcar en el llamador de papel el itinerario del día siguiente, sin que se metan contigo por ser tan friki.
Qué difícil es no apagar las luces entre risas; poner el despertador a una hora para luego levantarnos a otra totalmente diferente.
Qué difícil es despertar a solas, sin nadie al lado a quien dar los buenos días. Sin que te dé la mano para dormir.
Qué difícil es no montar en kiwi, pelearnos por la radio. Si llamador o música, si los 40 o Cadena Dial... "Por favor...amistades peligrosas..."
Más difícil, creo yo, es recorrer el Parque Maria Luisa lloviendo a mares, montadas en un cochecito de pedales y conseguir sobrevivir...
Por cierto...hay que ver lo caro que está el romero en Sevilla ¿eh? =p ¿Y el porculo que daba la de la guitarra?
Echo de menos intercambiarnos la ropa, que se vaya la luz del baño, la central nuclear de la cocina, la ensalada de acólitos, los ratos de espera en la calle, aquella chicotá de San Esteban en la Cuesta del Rosario, nuestras frikadas, nuestras bromas...te echo de menos.
Qué larga se hizo la espera, que corta la semana, qué intenso teneros cerca. Qué de cosas se quedan en mi memoria, con la Esperanza de volver a unirnos pronto.
...Porque una semana con vosotras, contigo, no entiende de agobios, ni de malos rollos... Porque ya no me acuerdo de lo que tenía que recordar, de lo que pensaba decir; porque todo me da igual después de semanas como esta.
Gracias Peke & Family, Gracias Petra, Gracias Xurry, Gracias Alvarito, Estrella & Cía por una semana perfecta.
Como perfecto va a ser todo a partir de ahora porque, recordad pequeñas, que ser grande es una actitud =p
Super resumen del viaje y (próximamente) el éxito de las Xupisxonis "Mi vaca Pipi" en Xurryrisa
Desde los 8 años. No sabía muchas cosas en aquel 1995, pero, había algo que tenía muy claro: quería ser periodista. Mi vida giraba en torno a ello. Casi llegó a convertirse en una obsesión. Recuerdo a mi abuela Constancia siempre con su transistor pegado a la oreja. Mi madre no sería mi madre sin sus cascos escuchando la SER.
Yo escuchaba la radio a todas horas; soñaba con, algún día, ponerme al frente de un micrófono y hablar, contar, informar... Solía grabar mis propios programas con un viejo casete. Deportes, música, lo que fuera. La radio...yo quería estar en la radio.
Pasaba mis horas escuchando a De la Morena, Paco, Alcalá, Manolo, Santi, Oliveros, Bustillo, Pepe, María, Gemma... Tantos y tantos nombres que ocupaban mis días, mis aspiraciones, mis sueños. Lo tenía claro.
Poco a poco fui coqueteando también con el "periodismo" escrito; aquel 'Diario Pascual', donde resumía las noticias relevantes de mi familia (podeis reiros); aquellos relatos, aquellos artículos del 'Aceituneros Altivos'...Todo el mundo lo sabía. Todos me identificaban con ello. Me animaban. Algunos, incluso creían en mí.
Recuerdo con especial cariño las notas finales de 2º de la ESO (antiguo octavo de EGB). No tenía más de 13 años. Mi tutora, profesora de Francés, Maribel, escribió una pequeña nota al final de las calificaciones: "(...) Cuando te escuche por un micrófono diré: esa fue una de mis mejores alumnas"
Mi pasión iba creciendo. Estaba segura de haber encontrado mi vocación. Cada día más. Sólo pensaba en conseguirlo. Uno de mis recuerdos más bonitos es la carta que me enviaron desde la redacción de Deportes de la Cadena SER. Eran mis ídolos. Yo les había mandado una carta explicandoles mi pasión, mis intenciones, y adjuntaba, además, un guión de radio de uno de esos programas que yo hacía en la soledad de mi cuarto. Su respuesta fue para mí algo indescriptible.
Toda mi familia sabía lo que quería. Todos mis amigos eran conscientes de ello. Profesores, compañeros... María quería ser periodista.
Con 'Abierto al amanecer' llegó otro precioso momento que recordar. Un pequeño programa que tuvimos que grabar en Comunicación Audiovisual en 1º de Bachillerato. Un programa lleno de humor y buen rollo. Nervios. De alguna manera tenía que demostrarme a mí misma que podía. Era una tontería, un programa corto delante de la clase. Pero, para mí era de suma importancia.
La gran noticia llegó en 2005. Después de algún que otro problemilla (la reclamación en la nota de Latín de selectividad), había sido admitida en periodismo. Universidad Rey Juan carlos. El primer paso del sueño estaba dado.
Curiosamente, ha sido en la universidad donde he tenido dudas sobre mi vocación. Raro ¿no?
Pero, a veces, entre momentos de duda, surge otro de esos instantes mágicos que te hace continuar. Que te obliga a abrir el cajón desastre de los recuerdos, y rescatar del polvo aquella carta de la Ser, aquellos guiones de radio, aquel 'Diario Pascual', aquella nota de Maribel...
Son esas palabras que te activan los latidos y la ilusión, las palabras de Mario ayer en ese estudio de radio de la URJC. No sé si llegaré. Pero, que te digan que puedes llegar, que vales para esto, te da unas fuerzas tremendas para no olvidar por qué estoy aquí. Por qué y por quién estoy en 3º de Periodismo.
Sirva esta entrada para recordarme a mí misma todo esto, en esos momentos en los que me olvido de por qué quiero dedicarme al periodismo ;-)
Qué tengais una feliz Semana Santa. Sevilla me espera...nos vemos a la vuelta!!!
Un día despiertas, a la misma hora de todas las mañanas, misma cama, misma casa, la misma luz entra a través de los agujeros dela misma persiana. El mismo asqueante sonido de la alarma del mismo móvil que ayer y la misma desgana por tener que ir a la Universidad; mismos muebles. Hasta tú misma pareces seguir igual...Todo parece similar que el día anterior, y que tantos otros despertares. Sin cambios.
Post dedicado a Isa,que últimamente sabe mucho de estas tonterías de sonreir sin saber por qué y demás estados propios del desequilibrio mental que nos caracteriza :-D
Hace algunos años,concretamente en 1994, y según relata el propio Antonio, se filtró una letra en la que este grandísimo coplero que tuvo Cái, le cantaba a otro grande, Don Antonio Martín, y no precisamente sacando a relucir las virtudes de este. La letra no fue cantada en el Gran teatro Falla, pero, fue, incluso, publicada en el Diario de Cádiz; armando un enorme revuelo entre los aficionados y abriendo el camino de la rivalidad entre ambos.
Don Antonio (el Martín, claro ;-) ) fue merecidamente nombrado pregonero del carnaval en 1997, año en que sacaba la fantástica comparsa "Los Buscavidas". Por su parte, Antoñito Martínez Ares, el Niño, llevaba al Falla una locomotora "made in Cádiz" con Puertas de Tierra incluídas. "El Vapor" era su nombre, y quiso don Carnal alinear los planetas y poner en bandeja las condiciones necesarias para comenzar un capítulo más en la historia de la emocionante "rivalidad" (ya sabrán los entendidos, los "enteraos" y los aficionados, que, en el Carnaval de Cádiz, las rivalidades aparecen de la nada envueltas en invenciones y a los gatos se les encuentran muchos pies a base de rumores) entre tan grandes autores de comparsas.
Por un lado un pregonero, por otro, un joven (con varios premios a sus espaldas ya) que sabía perfectamente que una letra al pregonero de turno(sobre todo si se trata de un ilustre carnavalero) suele hacer las delicias del jurado en forma de puntitos. A esto hay que añadirle que cuando Ares escribe, borda de genialidad la fiesta.
El joven dio a luz una letra que no dejó indiferente a ninguno. Preciosa, elegante, y, sobre todo, quitandole hierro al asunto de la rivalidad famosa. Yo, martinista confesa de las de misa diaria, no diré que fue un oportunista, pero hay gente que lo piensa. El caso es que, razones aparte, la letra no le sirvió a Ares para llevarse el primero; porque el primero se lo llevo Don Antonio (y no por ser pregonero, que Los Buscavidas era mucha comparsa). Tuvo que conformarse con un más que digno segundo premio, con el cariño del público que crecía día a día y con el calor de sus derrotistas envidiosos (sí, Ares también tenía). Si llegados a este punto de la historia, os da pena que Ares no ganara ese año, no preocuparse, que al año siguiente se comió a todo el mundo...pero, eso ya lo contaré otro día, que Los Piratas dan para mucho y más.
Volvamos al año 2008. Un Carnaval que nada tiene que ver, o esa es mi sensación, con el de hace once años. Será que el fanatismo ha poseído a la mayoría, cerrándoles los oídos para escuchar al resto de grupos; será que la rivalidad ha alienado a los aficionados; o será que yo en el 97 era más inocente. Sea lo que sea, en este Carnaval 2008, los papeles han cambiado. El pregonero es Antonio Martínez Ares. Aquel del Vapor, y de tantas otras perlas, aquel que dejó coja la modalidad diciendo que no escribía más después de su Calle de la Mar en 2003. Aquel, que siempre será el que enganchó a muchos a esta modalidad de "poetas" (entre comillas, quien quiera que las quite).
Martín, por su parte, trae al Templo de Los Ladrillos Coloraos una especie de remake de la Banda del Sargento Pimienta (Sargent's Pepper Lonely hearts club Band para los que sepan idiomas) de los Beatles, pero al estilo carnavalesco. Toda la peña que aparecía en la portada de aquel mítico disco, se han convertido ahora en autores y personajes (y algunos personajillos ;-)) del mundo del carnaval gaditano. Se llaman los Héroes del 3x4. (Un inciso...llevo unos días pensando en que no deja de ser curioso, que sea Don Antonio el que haga un homenaje al resto...cosas mías...).
Como ocurriera hace años, pero exactamente al revés, La Comparsa de Martín le dedica un pasodoble al pregonero 2008. Letra que ha provocado varias cosas: -Que tengan que reforzar los cimientos del Falla porque casi se cae. -Que todo el mundo recuerde aquel pasodoble del Vapor y empiecen el inevitable debate del oportunismo, la falsedad y demás pamplinas propias de esos que tanto se aburren. - Y que yo suelte dos lagrimones al escucharlo, y rápidamente me ponga en marcha para enviarles el audio a mis compañeros de locura carnavalesca que, como es lógico, fliparon (aristas, ellos, of course).
El caso es que me he enrollado muchísimo para acabar poniendoos el video de los dos pasodobles, pero es que, mañana tengo dos exámenes, y, como bien dije un día por aquí, y perfectamente copia (como siempre) Sandra en su blog, cualquier cosa, menos estudiar, vale. (Sandra, es broma,tu sabe :P) Aquí están estas dos pedazo de letras. Disfrutadlas, no sin antes dejar MUY CLARO que si alguien se ha sentido ofendido por mi particular forma de ver la historia de estos dos pasodobles, que abra un blog y me critique, porque, como todo el mundo sabe, cada uno en su blog escribe lo que le da la gana ;-)
Mañana rumbo a Sevilla, mi Sevilla :D, hasta el día 5. Que esta noche sea especial para todos vosotros, y que el 2008 os traiga felices momentos. Y sed buenos, que los Reyes lo ven todo :P
Quién nos iba a decir a mí y a mi ausencia de constancia que este día llegaría. El día en el que mi pequeño rincón de desahogos cumplía un añito. Durante estos 365 días, el pobre ha sufrido muchos cambios. Tanto de forma como de fondo; pero, lo cierto es que, siempre (y esta es de las pocas cosas que me atrevo hoy en día a afirmar con certeza), siempre, siempre fue el lugar por el que obligatoriamente tenía que pasar cuando algo me obstruía los pensamientos. Cuando tenía algo que decir. Cuando necesitaba desahogarme. Aquel lugar en el que conseguía despejarme; aquel que calmaba mis llantos y apaciguaba mis nervios. Y que seguirá haciéndolo. Yo y mi egocentrismo hemos llenado este blog de entradas que hablan de mi (más o menos, el 90%). Y para nosotros es un honor que un blog que hable de mí tenga más de 1400 visitas. Gracias =P Espero haber conseguido mi objetivo. Espero que de verdad alguien haya llegado a disfrutar de mi rincón, tanto como yo he disfrutado escribiendo.
Tengo que escribir. Eso está claro. ¿De qué? eso ya es otro tema. Pero, tengo que escribir. Me niego a aceptar que sólo sé escribir cuando algo relevante ocurre en mi vida. Cuando algo me entristece; cuando algo me amarga. Tengo que escribir... Quizá de mi recién estrenada vida de veinteañera...aquella que perdí, aquella que no viví...aquella que he decidido disfrutar ahora... Quizá de los años que quedan...aquellos que pensé que no llegarían, aquellos que pensé que había vendido por una mentira que me creí... Quizá estaría bien escribir de lo que he conseguido hasta ahora, de lo que pretendo, de lo que me importa... O de lo que me da igual...Escribir de todas esas cosas a las que no doy importancia, cuando quizá la tienen, cuando se la dan sin que la tenga... De las que no la tienen y se la doy: de las que yo me invento, de mis paranoias, de mis desvaríos... De todas esas cosas que llenan mis días de absurdas vueltas. De todos los laberintos sin salida que me empeño en dibujar, para, simplemente, tener una tarea que llene mis aburridas horas...Horas en blanco, que se volvieron así desde que...Desde que se volvieron...(mejor no dar explicaciones) ...Quizá la mejor opción es escribir una entrada como esta, fruto de una noche de juerga y alcohol inesperada, en la que nada de lo que ha pasado se veía venir. Una entrada en la que no digo nada, pero que me echa un cable para no aguantar mañana a la Xurry diciendo que actualice.
...Qué tontería, ¿verdad?...Pues así estamos......viviendo de tontería en tontería...que ya tocaba :P
"No importa cuánto te lastime algo; a veces, dejarlo atrás es aún más doloroso"
Esta es de esas frases que te crees porque te conviene. Porque, aún sabiendo que no puedes dar más de sí, mantienes cosas en tu vida que te hacen daño, y es muy fácil ponerla como excusa. Es muy fácil creertela. Como esa que reza"merece la pena cada momento malo, sólo por un rato bueno". Como tantas y tantas frases que pasan a ser las premisas que mueven tus días. Sin saber cómo ni por qué, acabas dentro de un remolino que no deja de girar y del que olvidaste el camino de salida. Repitiendo una y otra vez las mismas tonterías; aferrándote a algo que, en realidad, sabes que te está consumiendo. A veces, consigues darte cuenta por ti misma de que tienes que salir de ahí; otras, es un hecho inesperado en forma de gota que colma el vaso el que te abre los ojos de manera desgarradora. Y duele. Duele mucho. Porque, al final acaba siendo cierto que no importa el dolor que sientes, pues nunca será comparado al que que va acompañado del 'adios' definitivo. Pero, nadie dijo que fuera fácil. Lo ideal es no empeñarse en hacerlo extremadamente dificil. Cuando ves claro que sólo tienes un cámino, una opción...cuando sientes que ya no puedes más; olvidas todas esas frases que sostenían una gran mentira para creerte la definitiva"Cuando el cansancio y el dolor te consumen, no hay nada, absolutamente nada, que te haga permanecer parada". Y actuas; sabiendo que es la mejor opción; que no hay lugar al arrepentimiento y que, al final, lo que determina todo, es, precisamente, el dolor que te produce algo cuando lo dejas marchar, no cuando lo mantienes. Porque es este dolor el que algún día acabará convirtiéndose en una sabia lección; en orgullo y en satisfacción por haber sabido pensar en ti misma y haber conseguido hacer lo correcto. Hay un abismo entre los que damos el paso y entre los que aún lloran sin hacer nada para remediarlo. En sus manos está ponerle fin. Es tan simple como poner un pie delante del otro... y dar una gran zancada ;-)
"No existe ningun lugar donde te enseñen a vivir; ni dónde te digan qué camino tienes que seguir. Ni por quién merece la pena desvivirse. Ni qué hacer cuando sientes que das todo para nada recibir. No hay pasión tan placentera como para no dejarla partir, si camina de la mano de una balanza que se inclina en favor de la miseria por la que sientes morir.
No hay día que no haya pensando en sacar el billete de ida sin vuelta. Y, sin embargo, no hay caída que me impida volver de nuevo a intentar. No se ha inventado el desprecio que me aparte, por fin de las cadenas y esas migajas de pan.
No hay ninguna treta que se me escape. No hay mejor actriz que la que juego a ser. De mí hacía fuera soy mejor que nadie, y si me miras por dentro...hasta yo me lo creí.
No hay juego en el que no esté dispuesta a enfragarme, ni existen las reglas que me empeño en no seguir. No hay altura desde la que me niegue a suicidarme, ni herida tan profunda que me consuma de sufrir.
No debería haber nada tan importante como para olvidarme de mí. Pero no hay día en el calendario que no vaya marcado con las notas y acordes de aquello a lo que un día decidí no poner fin"
No hay dolor más desgarrador que el de sentir que tus ojos se abren de una vez por todas. Ni más frío que el que siente el alma cuando agoniza; ni océanos tan gigantes como los que podría llenar con cada lágrima derramada
Esa...Esa que estuvo a tu lado cuando todo se derrumbaba. Cuando la agonía se acercaba a tus días...Cuando el sol no se asomaba y el cantar de los pájaros era mudo... Esa que no se separó ni un segundo de tu oscuridad. Esa que hasta se empapó de ella sólo por hacerte compañía. Esa que dejó tanto de lado por ayudarte a ver las cosas de otro modo. Cuando no había nadie más. Cuando todos parecían alejarse de tus pasos. Cuando tu alma pedía a gritos que la entendieran. Esa...Esa que hoy no se arrepiente de haberlo dado todo, a pesar de que llora de rabia y dolor por sentirse utilizada. Y a ti nunca te ha importado. Esa que siempre creyó en ti y a la que nunca has regalado un simple gracias sincero; porque, en el fondo, sabes que, por mucho que la desprecies, nunca se marcha de tu lado...
Esa que reza por encontrar la valentía de ponerte donde te mereces. Esa por la que ojalá un día remuevas tu corazón con lágrimas de tristeza. Un día que espero no tarde en llegar. El día en que de una vez aprendas que los amigos están incondicionalmente contigo pero, si nunca estás tú por ellos, se acaban marchando.